Sant Jordi: Un santo de origen oriental

El 23 de abril es el día internacional del libro porque se dice que en esta fecha murieron William Shakespeare y Miguel de Cervantes, el autor de Don Quijote de la Mancha. Aunque hay diversas teorías sobre esta hipótesis.
Día, por tanto, marcado por dos grandes genios de las literatura y, por esta razón, se fija esta fecha como día del libro y por ende, de la literatura.
En Cataluña, además, se celebra Sant Jordi. Los que ya hayan disfrutado de este día en Barcelona habrán comprobado que sus calles están repletas de puestos para comprar rosas. Las calles se tiñen de rojo.
Cuenta la leyenda que Sant Jordi mató al dragón para salvar a la princesa de las fauces del dragón, que tenía atemorizado a un pueblo entero. Un pueblo que debía entregar puntualmente una doncella virgen a ese malvado dragón. Afortunadamente, cuando le tocó el turno a la hija del rey, fue salvada por el apuesto caballero. Parece que incluso en las leyendas la casta real tiene un trato especial y está más protegida.
Según la leyenda, cuando Sant Jordi mató al dragón para salvar a la princesa, le atravesó una espada y éste empezó a sangrar y de su sangre brotó un hermoso rosal de rosas rojas y el caballero le ofreció una a su princesa.
Sant Jordi, que fue en el siglo XV no sólo patrón de Cataluña, sino de Aragón, se convirtió en símbolo de Cataluña y, posteriormente, se fija esta fecha, 23 de abril, como realce de la cultura y las letras catalanas.

Sant Jordi fue un valiente caballero que luchó y mató (no sólo dragones) en defensa de la causa cristiana en todo el mundo. Así, hallamos vestigios de sus gestas en lugares tan exóticos como la antigua Constantinopla y actual Estambul, por ejemplo.
Y es que una vez más, la paradoja llama a la puerta de nuestras tradiciones más arraigadas. En este caso, ¿podían imaginar ustedes que el patrón de Cataluña y Aragón naciera en la actual Turquía? Pues así parecen indicarlo distintas investigaciones y restos arqueológicos.
Se dice que nació en la región de Capadocia -en tierras de la actual Turquía- en el siglo III. Hijo de un militar al servicio del Imperio Romano, él siguió los pasos de su padre y, según relata la tradición, fue martirizado por proteger a los cristianos, que estaban siendo perseguidos. Su martirio se produjo en Diospolis (Palestina) y fue canonizado por el Papa Gelasio I en el año 494.
Por consiguiente, vemos como personajes tan característicos de nuestra cultura están vinculados con otras partes del mundo que, a priori, nos parecen tan alejadas de nuestra cultura. A menudo, ocurre que cuando salimos de nuestras cuatro paredes, descubrimos que tal vez no seamos tan singulares como nos sentimos o que nuestra singularidad es mezcla de muchas cosas que nacieron en otros lugares o que ya existen con otro nombre en otra parte del mundo.

Por otro lado, parece ser que aparte de la leyenda de Sant Jordi, existía en Bracelona un mercado de rosas medieval, que se organizaba en los alrededores del Palacio de la Generalitat y era costumbre visitar también la capilla de Sant Jordi de este palacio. Así, el “día de los enamorados” en Cataluña será el 23 de abril. Hoy en día, la costumbre es intercambiar rosas y libros. Según la tradición, la mujer debe recibir una rosa y el hombre un libro. Desde Ferdosí os proponemos no sólo regalar una rosa, sino también un libro.
La Asociación Ferdosí os desea un ¡¡Feliz soleado Sant Jordi 2014!!