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Fiesta de Tirgan

UNA LEYENDA DE ORIGEN ZOROÁSTRICA

Fiesta de Tirgan se trata de una antigua celebración iraní, también conocida como Jashn-e Nilúfar (fiesta del Nenúfar), o Tammuz, que coincide con las celebraciones del solsticio de verano.

En primer lugar, indagaremos sobre el significado de algunos elementos y la relación existente entre ellos. Por ejemplo, ¿qué significa Tamuz, y qué tiene que ver con nenúfar? ¿Cuáles son los elementos míticos y culturales que han unido a numerosos países, con un día señalado, en el que se celebra este fenómeno natural? En esta entrada, responderemos a estas preguntas y daremos más información. Partiremos de la definición de Tamuz, que podría ser una palabra bien conocida para los judíos.

Tamuz es el nombre de la deidad babilónica de Tammuz, dios de la floración primaveral (según la Biblia) que reinaba durante los tres meses de primavera, mientras que, al llegar el verano, el Tammuz moría.

También, Tammuz tiene sus orígenes en los nombres de los meses de la antigua Babilonia, provenientes del idioma acadio, y, de aquí, fueron adoptados por los judíos allí desterrados (Wikipedia).  En literatura persa, Tamuz es sinónimo de verano, así que existen frases y versos en la poesía persa, utilizando esta palabra relacionándola con el sol y el calor (aftab-e tamuz: el sol de verano). Tamuz es el décimo mes del año en el calendario moderno unisolar y el cuarto mes del año eclesiástico, en el calendario hebreo y en el asirio (según el ordenamiento de los meses en la Biblia). En árabe, Tamuz también es el nombre del mes de julio y, en Turquía, se conoce como Temmuz.

La relación entre Tamuz y la flor nenúfar tiene origen en que esta flor, en la cultura iraní, es el símbolo de fertilidad y luz. El nenúfar, conocido también como loto (flor de loto), se eleva y florece en busca de la luz, y está asociado a Mitra (el dios solar). Por tanto, el nenúfar se entiende, también, como símbolo de la vida y el sol. Esta metáfora es recogida por la cultura persa, hasta denominar los festivales del solsticio de verano, conocidos también como Tirgan o “Chel.lé de Tamuz”.

La razón por la que también se conocen como Jashn-e Tirgan es que el primer mes de verano se llama Tir, en persa, que se traduce en español como “flecha”. La elección de este nombre no fue casual. Hay muchas costumbres asociadas con el mes de Tir, sobre todo con la leyenda de la flecha. La fiesta de Tirgan es una antigua celebración iraní, que todavía tiene lugar entre los iraníes zoroastras, los parsis de la India y entre algunos musulmanes iraníes, en varias partes de Irán. La festividad de Tirgan remite al arcángel, “Tir” (flecha) o ‘Tishtar‘ (relámpago), refiriéndose a las tormentas abundantes y de truenos, que eran tan necesarias para aumentar la cosecha y evitar la sequía.

La antigua leyenda de “Tir” (flecha) habla de Arash, el arquero (Arash-e Kamangir) y cuenta que al final de una larga guerra entre Irán y Turán, los gobernantes de ambos países acordaron la paz y fijaron una frontera entre sus reinos. Se determinó que alguien debería ascender al Monte Damavand (la montaña más alta de Irán, situada a 30 kilómetros al noreste de Teherán, con una altura de 5671 metros) y, desde allí, disparar una flecha hacia el este, allí donde la flecha se clavara, sería la nueva frontera entre los dos países. Arash el arquero fue el hombre elegido para resolver la disputa de terrenos, entre los gobernantes de las tierras Irán y Turán. Según la creencia, tan pronto como se resolvió la disputa de la frontera, la lluvia comenzó a caer en ambos terrenos, que sufrían de sequía desde hacía ocho años. De este modo, con Tirgan, se celebra el festival de la lluvia. Arsah nunca fue visto después de ese día y su cuerpo nunca fue encontrado, tras su muerte.

A pesar de los orígenes de estas denominaciones, en la historia, se han marcado varias fechas para estos festivales y la celebración de la temporada de cosecha y/o fertilidad. El día seis de Tir (27 de junio) se celebra la fiesta del Nenúfar, y el día 13 de Tir (4 de julio) es la celebración de Tirgan. Sin embargo, en algunas culturas y pueblos, el primer día del primer mes de verano es el día en el que se celebran la luz y el verano.

Autora:

Besharat Fathi, Doctora en Traducción y Ciencias del Lenguaje.

 

Corrección y edición del texto:

Sonia Lagunas Coca, Filóloga.